MINIPILOTE AUTOPERFORANTE

PARA FIJAR LA CIMENTACIÓN EN UN TERRENO RESISTENTE

CAMPOS DE ACTUACIÓN

- Refuerzo de cimentaciones de hormigón armado en edificios de nueva construcción y/o en terrenos superficiales desfavorables, o en edificios existentes que necesitan aumentar su carga en un terreno con limitaciones de capacidad portante;

- Recalce de edificios existentes con patologías (grietas, fisuras, etc.) debidas a un asiento del terreno donde apoya la cimentación;

- Consolidación de pavimentos o suelos industriales con un aumento en las necesidades de carga de uso.

DESCRIPCIÓN DE LA TECNOLOGÍA

El minipilote autoperforante AP está realizado en acero laminado. Su perforación en el terreno se realiza mediante rotación del elemento rígido que compone cada minipilote. La perforación se realiza hasta llegar a un terreno firme. Cuando se alcanza esa profundidad, la cabeza del minipilote se une a la cimentación mediante un mortero especial para anclajes, que asegura su fijación a la cimentación perforada. Cada minipilote tiene un diámetro de 45 mm, un espesor de 7 mm, en tramos de 1,2 m de longitud. Su utilización está especialmente recomendada en terrenos cohesivos (limos, arcillas y margas).

Es una técnica alternativa que se puede utilizar junto con las inyecciones de resina expansiva cuando los micropilotes hincados a presión no están indicados. Por lo tanto, aporta una gran versatilidad y variedad a nuestras técnicas.

 

DESCRIPCIÓN DE LA EJECUCIÓN

La hinca se realiza mediante la roto-presión, perforando previamente la cimentación existente mediante perforaciones de 64 mm de diámetro. Los minipilotes se van uniendo uno a otro mediante un elemento de solape. Todos los tramos están corrugados para facilitar la adherencia del terreno al minipilote, aumentando de esta manera su resistencia por fuste (fricción lateral). La hinca se detiene cuando el terreno presenta una gran consistencia, dificultando el avance del minipilote, de modo que cada uno se testa individualmente. El minipilote termina en una puntaza perdida. No es necesario realizar ninguna perforación previa que implique extracción de terreno.

La hinca se puede realizar verticalmente o con un ligero ángulo. La maquinaria necesaria para su ejecución es de pequeñas dimensiones y ligera, pudiendo ser utilizada en prácticamente cualquier sitio.

Al terminar la hinca, cada minipilote se une a la cimentación existente mediante un mortero especial de anclaje, que presenta una gran resistencia, no retrae y asegura el funcionamiento solidario de las dos cimentaciones.

Cada minipilote presenta una capacidad portante máxima de 15 t, ya minorada con los factores de seguridad.